Hace algunos días en una clase en la universidad, me encargaron escribir un ensayo acerca de la razón (o razones) que me llevaron a escoger a la publicidad como profesión. Lo primero que se me vino a la mente fueron recuerdos de mis primeras aficiones; la música de los ochenta, que hasta ahora me tiene como un fanático mas; aquel año 92, en que ver partidos de fútbol por televisión comenzaba a hacerse una costumbre y soñar con ser el próximo romario una recurrente fantasía, lastima que para mi familia el especular con una carrera futbolística era igual que pedir la silla eléctrica (el mundo del fútbol aun se los agradece); las series animadas que seguía con detenimiento como una ama de casa a las novelas; las películas de acción, en las que pensabas que era imposible ganarle una guerra a estados unidos “por que ellos tienen a rambo”; o las series de televisión que comenzaban a mostrarte un mundo mayor (fonsi, si lees esto dime tu secreto con las mujeres); pero sobre todo mi creciente adicción a los juegos de video (mas tarde lo supere con creces, creo). Otras cosas que se me vienen a la mente es la despreocupación, sobre todo cuando frente a un gran banquete no pensabas en las consecuencias y al día siguiente no veías las consecuencias (la balanza era mi amiga en ese entonces), también mi afición por los deportes…llegue incluso a practicar bádminton (¿alguien sabrá que es eso?), pero la niñez acaba y con eso la parte mas linda de tu vida (todos piensan que eres lindo, que eres súper inteligente y se “sorprenden” por que ya estas hecho todo un caballero), así es, viene la adolescencia y con ella una serie de cambios, a diferencia de mis amigos nunca odie a mis padres durante mi adolescencia (no vivían conmigo, jaja), y la pregunta mas frecuente a medida que crecías era: ¿Qué piensas hacer al terminar el colegio?, extrañamente no me preocupaba demasiado mi situación, pero la presión familiar crece y hay que hacer algo por que el tiempo no perdona a nadie y por que tienes que ser mejor que tus padres. Sin embargo ahí estas tú, y solo tú vas a vivir tu vida y sin importar que decisiones tomes, serás tú quien pague las consecuencias…
Continuará…
JEANCARLO LOZA TAPIA
Freelancer (desempleado)
Y si soñaras que vuelas…
Y si de un árbol precioso, arrancaras una hoja…
Y al despertar tuvieras esa hoja en la mano…
POR QUE EU QUERO SER UM PUBLICISTA
No recuerdo específicamente el cuando y aún me pregunto el por qué me decidí por la publicidad, quizá decidí rebajar los índices de personas que piensan que solo una profesión que ostente un nombre pomposo puede asegurarte una vida feliz (que se traduce por supuesto en acumular todo tipo de bienes, entre ellos, el mas preciado, una esposa de evidentes atributos y huidiza inteligencia) o quizá sea un turista con especialidad en universidades dispuesto a perpetuarse en su puesto, dada su repugnancia a los horarios de oficina y la vida rutinaria, o quizá por que en esta carrera los que no encajan en ningún molde tienen alguna oportunidad de explotar sus diferencias de manera creativa.
Tal vez mi interminable afición a dejar volar la imaginación (sin que exista un programa de vuelo), mis deseos de perderme en selvas no exploradas (con la esperanza de ser cazado por unas amazonas), o encontrar un pretexto para estudiar idiomas y entablar secretas relaciones con entusiastas turistas.
Puede ser una oscura pretensión de encontrarse al mando de una sesión fotográfica frente a una súper modelo. Trabajar en una revista deportiva viajando a todos los mundiales de fútbol y codearse con las estrellas, o si a esas vamos, llegar a revistas soñadas como penthouse o play boy (dejando en claro, para esta ultima, que solo admitimos el pago en especies).Elevar las ventas de los Ferrari (y echarse uno al bolsillo), trabajar en sonido y composición para dejar de escuchar pestes radiales como el aserejé; o producir guiones para olvidar culebrones estúpidos que nos dicen que así es la vida; o soñar y poder llevar esos sueños al cine.
Lograr hacer milagros con el lente de las cámaras, mostrar lo maravilloso de ver el mundo al revés y de escudriñar en lo común para producir una diferencia, conocer el mundo al derecho y al revés.
No tengo una razón especifica pero si vuelvo la vista a lo escrito siento que son mis sueños los que se muestran de a pocos, quizá esa sea una señal.
Fin.
JEANCARLO LOZA TAPIA
Freelancer (desempleado)

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